|
|
||
|
Inicio Opinión Antena Cultura Sur Huila Region Eventos
Por Héctor Hurtado No sé si existe aun la piscina de Guatacama donde en muchas ocasiones pasamos largos domingos jugando con mis hermanos y los demás niños y padres que solían visitar este bañadero, en cuyas aguas cálidas una tarde no creyéndole a mi hermana mayor que se estaba ahogando, y que como era su costumbre nos estaba engañando, fue nuestra madre al ver lo que ocurría que al lanzarse le salvó la vida. De no haber estado nuestra linda Mamá, hoy ella no podría leer este pasaje de nuestras vidas. Uno de los recuerdos mas frustrantes y ustedes lo entenderán, el porqué es el vino de Guayaba producto único por su rareza, no porque no hubiese más alternativas, si no por lo extraño y famoso que era en la región. Siempre quise probarlo pero la verdad no se a que sabe, ya que a mi edad en aquel entonces mi padre y madre no me permitían saborearlo, sin embargo ellos hablaban de lo delicioso que era. Aun retengo en mente aquel olor que dejaba el Jeep Campero de mi padre cuando espichaba las guayabas por el camino, cuando orgulloso lo acompañaba a visitar las fincas de pequeños y grandes ganaderos del sector, para que con una visita o dos, mi padre les aprobara o negara un préstamo para compra de ganado si la evaluación Económica de mi padre le era o no favorable ya que él trabajaba para el Banco Ganadero que en aquel entonces fomentaba la producción Ganadera en el país. Todo en aquella época fue hermoso. La ciudad, la gente, el tiempo que viajaba más lento que ahora, los viajes a San Agustín con su parque arqueológico que continua hoy mostrándonos a Nacionales y Extranjeros que el pueblo Colombiano tuvo sus orígenes de gentes como las hay hoy, que aborrecemos dejar pasar el tiempo sin dejar huellas. No nací en el valle, pero viví allí y aprendí desde entonces que no importa verdaderamente si las circunstancia te hacen llegar a este mundo en un lugar determinado, esto es una elección que con los años deberíamos escoger a nuestro antojo. Soy Viejo y laboyano, cuando mis recuerdos me llevan hasta allí, cuando al volar entre los recuerdos que no son más que una extensión de mi conciencia que me agrada visitar cuando estoy a solas. Cuando me veo corriendo como loco por las calles de Pitadito, ya no con los mismos amigos de mi infancia que si están vivos tendrán mi edad, si no veo nuevos niños y niñas que con sus miradas llenas de futuro albergan la esperanza de un mundo más justo con más alternativas y oportunidades pero metidos hasta ahora en la más bella región que he conocido. Añadir comentario acerca de esta página: |
|
|